Response: Enero 2015

La Realidad de Nuestro Legado

Cordialmente Suya

La Realidad de Nuestro Legado

Hace poco hablé con una líder de Mujeres Metodistas Unidas que está jubilada del Departamento de Inteligencia de la Armada de los Estados Unidos. Me contó que había crecido en una pequeña comunidad agrícola. "¿Cómo sucedió que de una pequeña comunidad agrícola terminó en inteligencia a nivel internacional? Pensó un momento y me respondió: "La participación de mi madre con las Mujeres Metodistas Unidas significó que crecimos con una conciencia del mundo y de nuestras responsabilidades".

A lo largo de mi vida he escuchado muchos comentarios similares a este. Mujeres Metodistas Unidas ayudan a informar y a formar sus vidas. Nuestro legado se multiplica cada vez que un miembro pone su fe, esperanza y amor en acción.

A través de la historia, Mujeres Metodistas Unidas y sus organizaciones que existieron anteriormente, reunieron a mujeres en grupos pequeños para crecer en su fe, para reconocer sus propias necesidades y potenciales, para enseñar a otros acerca de sus potenciales y para extender sus brazos en los barrios marginados de su comunidad y de alrededor del mundo.

Nuestra base espiritual y el saber que somos discípulas de Cristo es el contexto en que Dios nos llama a la acción. No es ninguna sorpresa que escuelas, clínicas y centros comunitarios sean parte de nuestro legado y de nuestro compromiso permanente. En el pasado, nuestras mujeres se organizaron para terminar con el vendaje de pies de las mujeres en China y en la actualidad, nosotras nos organizamos para terminar con la violencia doméstica y el tráfico humano que ocurren hoy en día.

Cuando somos transformadas y renovamos nuestras mentes, como dice el apóstol Pablo (Romanos 12:2), nuestros ojos se abren y cuando eso ocurre es muy difícil volver a cerrarlos. Al seguir el llamado de Dios y poner nuestra acción hacia otras y otros, nos ayuda a encontrar nuestro lugar con una comprensión más profunda del mundo. Este proceso puede ser un poco incómodo, pero, gracias a Dios, no lo tenemos que hacer solas. A medida que nos involucramos en el servicio, la abogacía y el liderazgo, estamos construyendo lazos de apoyo y profundizando nuestra fe, al recordar que ni siquiera Jesús trabajó solo.

La Mujeres Metodistas Unidas han sido muchas veces fuente de apoyo y fortaleza para otras mujeres, un lugar para crecer y aprender, y descubrir sus capacidades (aunque muchas veces todo esto no se mencione). El mundo ha cambiado desde la "noche oscura y tormentosa" en que se fundó la organización el15 de marzo de 1869, las necesidades de las mujeres, la infancia y la juventud han cambiado en algunos aspectos y en otros siguen siendo las mismas necesidades. Lo que no ha cambiado es la necesidad por Mujeres Metodistas Unidas.

A medida que se acerca nuestro 150 aniversario en 2019 estamos firmes en la convicción de nuestro legado de compromiso personal con Dios que está profundamente conectado con el servicio misional, la abogacía apasionada y la relación mutua con nuestras hermanas alrededor del mundo. Acciones que transforman vidas hoy, serán parte de nuestro legado para los próximos ciento cincuenta años y muchos más. Dios nos llama. El mundo nos necesita. Necesitamos servir.

Harriett Jane Olson
Secretaria General de las
Mujeres Metodistas Unidas
holson@unitedmethodistwomen.org

Posted or updated: 1/1/2015 11:00:00 PM
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