RESPONSE: Febrero 2017 Issue

Llamadas a Actuar

Cordialmente Suya

Llamadas a Actuar

Desde la década de 1950 (mil novecientos cincuenta), Mujeres Metodistas Unidas han afirmado las diferentes versiones del Código de Justicia Racial. Este Código fue adoptado por la Iglesia Metodista Unida en 1980. Desde nuestros comienzos hemos estado comprometidas con este trabajo porque refleja lo que somos, lo que Dios es y lo que Dios espera de nosotras. A lo largo de este año necesitamos reafirmar este compromiso que tenemos desde hace muchos años, para contrarrestar nuevas expresiones hostiles del pasado.

Cuando se redactó el código, la supremacía blanca, Jim Crow y el linchamiento de afroamericanos era un flagelo que afectó a comunidades en toda la nación. En los últimos sesenta años, el trabajo de los defensores de la justicia, las personas de buena voluntad, los legisladores y las fuerzas del orden, cambiaron estas normas de expresión y ayudaron a poner fin a algunas de las acciones más atroces. Sin embargo, las personas con ojos para ver y oídos para escuchar saben que las actitudes y los prejuicios que definían esta expresión violenta del racismo, el antisemitismo y la xenofobia continúan existiendo.

Hubo cambios durante este siglo cuando Estados Unidos desparramó apoyo solidario a nivel internacional, lanzando guerras nebulosas y mal concebidas contra el terror, y redoblando sus esfuerzos en el país, con una "guerra contra las drogas" que criminalizó diversas poblaciones en áreas urbanas, mientras que se ocupaba del abuso de drogas en los suburbios y en los enclaves con mucha riqueza, como una crisis de salud.

Los cambios económicos han causado la pérdida de trabajos sindicalizados en el área de fabricación y producción, y el nacionalismo blanco ha reconstruido una red de conexiones fuera de la opinión pública.

Las prácticas y políticas en nuestros sistemas de gobierno han creado un temor hacia el "otro" que no reconoce nuestra humanidad común. La vigilancia de las mezquitas, el parar a gente para control y palpación de armas por parte de la policía y la detención de inmigrantes, refugiados y personas que solicitan asilo, han criminalizado a las personas de color. Estas políticas pueden no tener el mismo "impacto en nuestras conciencias" como lo es el linchamiento, pero el resultado es indudablemente el crear un ambiente de miedo y el distanciarnos de personas basado en su raza y religión.

No necesitamos mirar más allá que a los crímenes reportados en los últimos meses causados por intransigencia racial, para ver el aumento de hechos originados por las actitudes más horrorosas. En una mega tienda. frente a la caja, un video nos muestra a una mujer blanca diciéndole a una mujer hispana que "regrese de donde viene". Los niños blancos en la escuela se burlan de sus compañeros diciéndoles que sus padres serán deportados. Los edificios y las tumbas de judíos aparecen con esvásticas, y rara vez los oficiales de policía son disciplinados, despedidos o procesados por ejercer fuerza indebida o violencia armada frente a personas afroamericanas y nativoamericanas.

Como nos lo recuerda el código: "el racismo priva a todos los seres humanos de su integridad". La cultura mayoritaria en Estados Unidos nos revela diariamente esta falta de integridad. Es fundamental que renunciemos al temor hacia el "otro" que beneficia a los fabricantes de armas, a los encargados privados de las prisiones y a los políticos, que nos manipulan de esta manera. Debemos reafirmar que "todas las mujeres y todos los hombres son hechos a imagen de Dios y todas las personas son igualmente valiosas a la vista de Dios" y "nuestra lucha por la justicia debe basarse en actitudes nuevas, en entendimientos nuevos y en relaciones nuevas".

Algunas formas de responder se pueden encontrar en el código y en recursos relacionados al tema, incluyendo los equipos de justicia racial en sus conferencias y en sus distritos. También nos orienta la resolución número 3422 (tres, cuatro, dos, dos) del Libro de Resoluciones de 2016) (dos mil dieciséis) "Hablando con Compasión: Transformando el Contexto de Odio en los Estados Unidos" que nos exhorta a acabar con argumentos, y acciones odiosas y degradantes, a escucharnos unos a otros y a alentar a la policía a rastrear y procesar los crímenes causados por odio racial.

Como Mujeres Metodistas Unidas, como cristianas, estamos llamadas a actuar en un momento como éste (Ester 4:14).


Harriett Jane Olson
Secretaria General
Mujeres Metodistas Unidas
holson@unitedmethodistwomen.org

 

Posted or updated: 2/7/2017 12:00:00 AM

February 2017 cover of response

Single Issues Available

Link opens in a new window. Digital: $2.50   Link opens in a new window. Print: $2.75 + Shipping

Escuche en el internet:

 
Facebook Tweet It Pin It
Email It Print It