RESPONSE: Septiembre 2014

Amor = Caridad y Justicia

Cordialmente Suya

Amor = Caridad y Justicia

Los expertos nos dicen una y otra vez que los seres humanos no somos realmente capaces de hacer múltiples tareas a la vez. Que nos engañamos a nosotros mismos cuando pensamos que podemos estar enfocados en una reunión o en una conversación al mismo tiempo que estamos respondiendo a un correo electrónico o a un mensaje de texto. A veces siento como que nuestra organización experimenta el mismo tipo de efecto cuando tratamos de responder a las necesidades humanas que nos rodean, al mismo tiempo que enfrentamos a los sistemas que han producido esas necesidades.

Pero Jesús y los profetas no parecen funcionar de esta manera. De hecho, Miqueas dijo claramente que debemos hacer justicia, amar con misericordia y caminar humildemente con Dios (Miqueas 6:8). Debemos alimentar a la gente que tiene hambre, apoyar a las personas que no tienen hogar y proporcionar redes de atención en torno a las personas que necesitan nuestro apoyo. También debemos preguntarnos: "¿Por qué estas personas están con hambre? ¿Por qué estas personas no tienen hogar? ¿Por qué estas personas vienen aquí?" Y no debemos conformarnos con respuestas fáciles.

Aunque cada una de nosotras somos responsables de nuestras acciones, ninguna de nosotras opera en el vacío. Existimos y funcionamos en sistemas interconectados, que a su vez están entrelazados con sistemas de alojamiento, con sistemas que se refieren a la educación, el transporte y con un sinnúmero de otro tipo de sistemas. Opciones legislativas como la "Guerra Contra las Drogas", las sentencias mínimas obligatorias y las 1.996 (mil novecientos noventa y seis) enmiendas a las leyes de inmigración han hecho que la población carcelaria aumentara en los Estados Unidos. Acuerdos de libre comercio, concentración de subsidios agrícolas en las granjas más grandes e impactos de la tecnología y la globalización han cambiado radicalmente las oportunidades de empleo en los Estados Unidos y en otras partes del mundo.

¿Cuál es nuestra responsabilidad como sociedad con las personas que se quedan desplazadas por cambios en las leyes o la tecnología? Cuando tenemos grandes efectos perturbadores y transformadores, los llamamos "revoluciones": la Revolución Industrial, las revoluciones anticolonialistas y ahora la Revolución Digital. ¿Qué hemos aprendido de estas revoluciones? Una cosa sabemos y es que los más vulnerables son a los más desesperadamente perjudicados ante cualquier crisis o transformaciones. Además, cuando las personas vulnerables son en gran parte los "otros" --de "otras" razas, de "otra" clase social, de "otra" región-quizás ni siquiera podamos ver la conexión entre su dolor y nuestras propias acciones. Si una política aparentemente ecuánime tiene un impacto desproporcionado sobre un grupo o una región, podría percibirse que los resultados son "culpa" de ese grupo o región. No nos damos cuenta de que este grupo ya vivía en una situación vulnerable y es este grupo el que sufre la peor parte de la crisis-- y que nosotros somos a los que les resulta difícil identificarse con ellos y comprender el papel de los sistemas de poder y sus daños.

La conexión de Mujeres Metodistas Unidas con el servicio directo es muy importante. En primer lugar, la gente tiene una necesidad desesperada de apoyo. En segundo lugar, estar con personas cuyas situaciones se han derrumbado tiene el potencial de abrirnos los ojos y romper con nuestras categorías para que "ellos" no sean los "otros" y "nosotras" no seamos ciegas a nuestro papel en el sistema. Participar en lo que llamamos "caridad" no debe hacernos sentir como si de alguna manera hubiéramos cumplido nuestra responsabilidad, a pesar de que tenemos un deber para con las personas necesitadas. Involucrarse en este trabajo debería ayudarnos a identificarnos con la gente que con facilidad podríamos verlos como los "otros" y a formular las preguntas difíciles del "¿por qué?"

El amor es la raíz tanto de la "caridad" como del trabajo por la justicia, y nuestros esfuerzos deben incluir ambos. Las organizaciones, a diferencia de los seres humanos, pueden enfrentar más de una causa a la vez. Las Mujeres Metodistas Unidas siempre han estado involucradas en el servicio directo y en defensa de la justicia; es parte de nuestra fuerza. Por lo tanto, vamos a persistir en trabajar por justicia, amar con misericordia y caminar humildemente con nuestro Dios.


Harriett Jane Olson
Secretaria General
Mujeres Metodistas Unidas

holson@unitedmethodistwomen.org

Posted or updated: 8/31/2014 11:00:00 PM
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