Response: Diciembre 2017 Issue

Buscando un Propósito Más Profundo en Tiempos Controversiales

Cordialmente Suya

Buscando un Propósito Más Profundo en Tiempos Controversiales

Estos son días conflictivos. El sentido de justicia es cuestionado en nuestros espacios públicos. Los derechos y libertades duramente ganados se ven amenazados, mientras se demanda y otorga una expansión de derechos y libertades. Los medios de comunicación social nos permiten aprender directamente los unos de los otros, no a través de editores de libros de texto, editores de periódicos o un pequeño número de emisiones de noticias, aunque algunas de estas fuentes directas no son siempre confiables. La falta de dignidad con la que las personas de color y las personas pobres son tratadas, la retórica acalorada y la violencia duelen tanto como la presión sobre una herida profunda. El papel de nuestro país en la comunidad de las naciones se está redefiniendo y la capacidad de las instituciones internacionales para alcanzar sus propósitos más altos está sometida a fuertes críticas.

Dentro de la Iglesia Metodista Unida estamos luchando también entre nosotros mismos. Queremos amarnos bien. Queremos leer bien la Biblia y vivir de acuerdo con todo lo que aprendemos de ella, siendo conformados a la imagen de Cristo. No todos llegamos a las mismas conclusiones acerca de cómo hacer esto. Nos lastimamos y nuestro dolor es desigual.

Incluso ahora, en medio de este tiempo controversial, sabemos que Dios está trabajando. El nacimiento de Jesús es una declaración de la presencia de Dios y del trabajo continuo del amor hecho realidad.

Jesús vivió también en tiempos polémicos. Su familia huyó a un país vecino para evitar la persecución violenta. Vivió en territorio ocupado, en espacios racialmente conflictivos donde los griegos, los judíos y los samaritanos se veían unos a otros como "menos que". En su adultez, exigía mucho más del establecimiento religioso de lo que se estaba ofreciendo. Se enojó y participó en al menos una manifestación pública que involucró la destrucción de la propiedad, volcando mesas en el Templo. Participó en disputas públicas con las autoridades.

Pero Jesús también vivió de manera diferente, al hablar directamente con las mujeres, al sanar –tocándolos—hasta aquéllos que eran impuros, al honrar a la niñez, al ir solo a orar con frecuencia, al participar en la vida religiosa de la comunidad, al consagrar su tiempo a un pequeño grupo de seguidores que nunca pareció "comprenderlo". Vivió con el amor que es el llamado profundo de Dios.

El pasado mes de enero, decidí que para mantenerme arraigada, necesitaba abrirme más a imágenes y arte junto con las escrituras. He estado leyendo poesía; leyendo lentamente, permitiendo que los poetas me ayuden a observar con nuevos ojos al mundo, a Dios y a mí misma. A veces las imágenes y las rimas del lenguaje y la imaginación me ayudan a ver por encima de la ansiedad, la ira y la falta de respeto, al igual que la poesía de los himnos o los salmos nos ayudan a ver a Dios en un nivel más profundo.

¿Qué podría ocurrir si este año reflexionáramos sobre el nacimiento de Jesús de una manera similar? Por supuesto, Jesús es mucho más que un poema o una imagen, pero su vida, --completamente Dios y plenamente humana-- nos llama a ver más allá de la superficie. Podemos estar alerta para salir a la búsqueda de los propósitos de Dios, el camino del amor, el ofrecimiento de arrepentimiento y reconciliación, el compromiso con la justicia al que cada una de nosotras está llamada.

Esta Navidad, podemos celebrar el nacimiento de Jesús de tal manera que sintonicemos nuestros corazones y mentes para ver la obra de Dios en el mundo y encontrar nuestro propio lugar en esa obra.


Harriett Jane Olson
Secretaria General
Mujeres Metodistas Unidas

holson@unitedmethodistwomen.org

Posted or updated: 12/5/2017 12:00:00 AM
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