RESPONSE: Febrero 2018 ISSUE

Compañerismo Solidario en Misión

Cordialmente Suya

Compañerismo Solidario en Misión

Al repasar, la historia de Mujeres Metodistas Unidas y sus predecesoras, podemos ver períodos de gran cambio.

En nuestros primeros días, se crearon maneras en que las mujeres pudieran servir en la misión, en sus casas y en el extranjero, y se construyó un legado de respuesta al llamado de Dios, preparando y enviando mujeres a una amplia gama de posibilidades. Muchas oportunidades estaban conectadas al trabajo misional de la iglesia, pero con el enfoque en las mujeres, la niñez y la juventud, y el trabajo independiente ha preservado la autonomía de nuestra organización. Nuestra tradición de tener autosuficiencia financiera es una parte estratégica de este trabajo.

Esto nos llevó a un nivel de compromiso con la justicia racial en los Estados Unidos que aún hoy continúa siendo relevante. Muchas mujeres metodistas en el sur han participado en movimientos en contra de los linchamientos, al mismo tiempo que algunos de los miembros de sus familias apoyaban las políticas segregacionistas. Esto permitió que las mujeres expresaran su propio sentido de moral y de trabajo con otras personas. Este trabajo, tanto en el norte como en el sur, implicó construir relaciones con mujeres afroamericanas en el movimiento en contra de los linchamientos y con la Jurisdicción Metodista Central que estaba segregada de la iglesia.

En los años 1950 (mil novecientos cincuenta) y 1960 (mil novecientos sesenta), líderes de iglesias fuera de los Estados Unidos expresaron su necesidad de estar menos controlados por juntas de misión. Nuestra propia historia de desarrollar instituciones con el personal misional de los Estados Unidos, a veces ha permitido que prosperaran y en otros casos ha sucedido lo contrario.

También en esa época, los acuerdos misionales y la unificación de la iglesia creó más centralización y debilitó las relaciones de Mujeres Metodistas Unidas con las instituciones que habíamos ayudado a construir. En la década de 1990 (mil novecientos noventa) esta situación llegó a un punto crítico y decidimos celebrar Conferencias de Trabajo para escuchar a las mujeres en el extranjero. Muchos de ellas se sintieron abandonadas. La decisión de desarrollar un nuevo tipo de relación fue negociada y se realizó con la Junta General de Ministerios Globales. Establecimos misioneras regionales, quién se enfocarían en las mujeres para desarrollar liderazgo, restaurar relaciones y crear un nuevo tipo de compañerismo solidario misional. Desde el año 2000 (dos mil), nuestras misioneras regionales han estado haciendo este trabajo y apoyando el liderazgo de mujeres en nuestras organizaciones de compañerismo solidario. Permanecemos una junto a la otra en amistad solidaria.

A medida que miramos hacia el futuro, hacia la Conferencia General en 2020 (dos mil veinte), podemos ver otra evolución en las relaciones misionales. El Comité de Asuntos de la Conferencia Central está trabajando en un libro general o global de la disciplina y considerando el rol de las agencias de la iglesia. Algunas agencias tienen más trabajo en los Estados Unidos que en las Conferencias Centrales y algunas Conferencias Centrales tienen sus propias estructuras similares.

En 2017 (dos mil diecisiete), comenzamos a conversar con la membresía y el liderazgo en toda África y este año, tuvimos conversaciones con mujeres en las Filipinas. También estamos recopilando información de la membresía y el liderazgo en Europa, y trabajando con nuestra propia junta y grupos de asesoramiento para imaginar la siguiente etapa de esta conexión de mujeres en misión, a medida que nos convertimos en personas íntegras a través de Jesucristo.


Harriett Jane Olson
Secretaria General
Mujeres Metodistas Unidas
holson@unitedmethodistwomen.org

Posted or updated: 2/8/2018 12:00:00 AM
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