response: mayo/junio 2021

¡Créelo!

Cordialmente Suya

¡Créelo!

En el primer capítulo de Segunda de Timoteo, Pablo le recuerda a Timoteo sus razones para creer, la profundidad de la relación entre ellos y el legado de fe que recibió de su madre y su abuela. Exhorta a Timoteo a ser poderoso, amoroso y disciplinado. Pablo le está diciendo: tu fe auténtica es fuerte y los dones de Dios para ti continúan. ¡Créelo!

¡Cuán apropiadas son estas advertencias para las Mujeres Metodistas Unidas en estos tiempos! Mujeres Metodistas Unidas, recordemos el poder del compañerismo creativo y solidario que caracteriza nuestra estructura. Es fuerte. Créelo. Recuerda el poder del Evangelio, la realidad del amor de Dios por ti, por mí, por cada persona que encontramos y por el mundo. Créelo. Recuerda el llamado de Dios a hacer justicia y amar con misericordia, a cuidar a los enfermos, a los prisioneros, a los oprimidos y defender la justicia. Créelo. Recuerda la historia de fe y acción en la que nos encontramos. Recuerda a nuestras antecesoras que excedieron límites, innovaron, recaudaron fondos, empezaron de nuevo, volvieron a empezar y persistieron en difundir el amor de Dios, --nosotras también podemos hacerlo. Créelo.

¿No sería bueno si todo lo que tuviéramos que hacer fuera recordar? La carta de Pablo a Timoteo nos recuerda que de vez en cuando también nosotras debemos trabajar para reavivar nuestros dones. Pablo llamó a Timoteo a recordar estos principios fundamentales porque algo no andaba bien. La carta de Pablo tiene el propósito de nutrir, apoyar y fortalecer a Timoteo en su llamado. Nos recuerda que este fervor de creencia no es un estado constante.

Mientras trabajamos hacia el futuro de Mujeres Metodistas Unidas, debemos preguntarnos: ¿A qué estamos llamadas hoy? ¿Cuáles son las necesidades de las mujeres y la niñez hoy? ¿Dónde estamos llamadas a servir y abogar? ¿Cómo deberíamos organizarnos para ser un lugar donde las mujeres puedan profundizar su fe y ser acompañadas a medida que afirman su participación en la comunidad cristiana? ¿Cómo podemos ayudar a las mujeres a escuchar el grito de las personas necesitadas e impulsarlas a unirse en la acción colectiva para contrarrestar las fuerzas de la injusticia? ¿Cómo podemos reavivar el don de Dios en nuestra propia amada organización para hacer una diferencia en la iglesia y en el mundo?

La fe no es puramente una cuestión de voluntad. Creer es acción --creer es algo del corazón y también de la mente. Una y otra vez la Escritura se refiere a creer con nuestro corazón. No sólo pensamos que Dios ama al mundo --¡lo creemos! No sólo pensamos que las Mujeres Metodistas Unidas están llamadas a servir y defender a las mujeres, la niñez y la juventud --¡lo creemos! No sólo pensamos que tenemos un papel que desempeñar –¡lo creemos!

Desde el comienzo de la pandemia, muchas de ustedes demostraron con sus acciones su convicción de estar llamadas a hacer una diferencia. En mayo de 2020 (dos mil veinte) contribuyeron al evento Giving Now (Dar Ahora) para ayudar a las instituciones misionales nacionales a responder a una necesidad sin precedentes. Prepararon mascarillas. Muchas mascarillas ¡Miles de mascarillas! Mascarillas para estudiantes, trabajadores de la salud, instituciones misionales nacionales, la Nación Navajo y organizaciones misionales de todo el mundo. Hablaron en favor de la justicia racial durante este año de "crisis reveladora". Fueron invitadas. Invitaron a otras y otros. Respondieron. Actuaron, convencidas de poder hacer una diferencia. Y lo hicieron.

Recuerden sus relaciones personales. Recuerden su legado de fe y acción. Recuerden a las mujeres que nos han precedido. Recuerden el amor de Dios por nosotras y por el mundo entero. Ahora es nuestro momento para recordar y reavivar, y creer que Dios está obrando.

HARRIETT JANE OLSON
Secretaria General
Mujeres Metodistas Unidas
 
 

Posted or updated: 5/3/2021 12:00:00 AM
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