Response: Noviembre 2014 Issue

El Cambio Trae Interrupciones y Nuevas Posibilidades

Cordialmente Suya

El Cambio Trae Interrupciones y Nuevas Posibilidades

En algún momento de este verano pasado empecé a recibir información del banco que emite mi tarjeta de crédito sobre un cambio que se avecinaba. Algunas características de la tarjeta están siendo eliminadas por seguridad y algunas serán añadidas. Producirán nuevas tarjetas con nuevos números y todos los pagos y conexiones establecidas con la vieja tarjeta tendrán que ser actualizados.

Traté de ignorar todo esto. Ignoré el sobre recibido sin ninguna indentificación que contenía la nueva tarjeta. Fue una resistencia pasiva de mi parte.

Este no fue un cambio que yo había solicitado. Estaba informada de conflictos de seguridad con las tarjetas de crédito e incluso hasta conocía personas que lo habían experimentado con sus tarjetas. Sin duda, era conciente del tipo de problemas que representa la divulgación de datos personales. Pero, como no me había pasado a mí, no sentía la necesidad de cambiar.

De hecho, lo único que quería era que la tarjeta funcionara de la misma manera que antes y que yo no tuviera que perder el tiempo en informar sobre mi nuevo nùmero a ninguna de mis cuentas. Quería que las cosas permanecieran igual.

Cuando un cambio nos ocurre y no hemos experimentado personalmente la necesidad de ese cambio, o cuando decimos que queremos cambiar, pero sin las interrupciones necesarias que esos cambios representan, es entonces cuando la persona que inicia el cambio nos trae un mensaje que nos resulta muy incómodo.

A mi manera me sentía realmente frustrada de tener que hacer todas estas notificaciones informando sobre mi nueva tarjeta antes de que la otra tarjeta fuera elimiinada. En ese momento me di cuenta que es muy común reaccionar de esta manera ante cualquier cambio. Queremos continuar haciendo las cosas como siempre, con las mismas redes de comunicaciones y al misno tiempo queremos resultados diferentes, incluso mejores que los resultados pasados. En el caso de mi tarjeta de crédito, yo quería que el banco protegiera la seguridad de la tarjeta sin tener que participar en el proceso. En el caso de nuestras vidas, queremos bajar de peso o dormir más o mantener nuestra relación con la familia, pero queremos lograrlo siguiendo las mismas rutinas diarias, semanales y anuales que no nos ayudarán a concretar los resultados que buscamos.

¿No es eso lo que sucedió en la historia de Éxodo, cuando el pueblo hebreo comenzó a experimentar los rigores de la travesía por el desierto? Se olvidaron de sus quejas por la opresión y del trabajo injusto, y comenzaron a añorar los ambientes familiares y alimentos conocidos de Egipto, a pesar de los sufrimientos que padecieron. Incluso la columna de fuego y la columna de nube no fue suficiente para asegurarles que Dios estaba presente con ellos al enfrentar lo desconocido.

Con las Mujeres Metodistas Unidas y con nuestras congregaciones sucede que queremos relacionarnos con personas nuevas, queremos tener un impacto en la comunidad y queremos que otros sepan acerca de nuestra gran obra. ¿Queremos que esto suceda de tal manera que no nos obligue a hacer los cambios necesarios para lograrlo? Por supuesto, a diferencia del banco que emite mi tarjeta de crédito, la oficina nacional de Mujeres Metodistas Unidas no puede facilitarles un proceso garantizado para que crezca su unidad o mejorar su visibilidad o ampliar su alcance en su comunidad. Para nosotras es aún más difícil. Cada una de nosotras experimentamos que algunas veces algo resulta y otras no, y esto puede significar que tenemos que cambiar nuestras estrategias y patrones en múltiples ocasiones.

Sin embargo, sí sabemos que Dios está con nosotras, en nosotras y ante nosotras. Tenemos la confianza de saber que Dios aún nos llama a establecer relaiones con otros, a vivir nuestro discipulado en el mundo y a dar testimonio de su fidelidad. Por lo tanto, ¿qué vamos a tratar de hacer hoy que haga realidad esa confianza que se nos ha depositado y que nos ayudará a ver nuevas posibilidades en lugar de limitaciones? ¡No puedo esperar para ver adónde Dios nos guiará!


Harriett Jane Olson
Secretaria General de las
Mujeres Metodistas Unidas
holson@unitedmethodistwomen.org

 

Posted or updated: 10/31/2014 11:00:00 PM
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