response: Noviembre/Diciembre 2019 issue

Gratitud y Ofrenda

Cordialmente Suya

Gratitud y Ofrenda
Harriett Jane Olson y Kyung Za Kimm

La gratitud está de moda en este momento. Escritores de todo el espectro espiritual escriben sobre este tema en libros, blogs y memes. Señalan la importancia de recibir la vida y reconocerla como un regalo. La gratitud nos cambia. Cambia la forma en que enfocamos nuestro servicio, nuestra abogacía, nuestras relaciones con nuestras hermanas y la manera en que ofrendamos.

Me he estado preguntando si nuestras vidas ocupadas, llenas de muchos compromisos importantes, interfieren con nuestra intención de actuar con gratitud. Esto me hace pensar en Marta, en la historia de María y Marta en Lucas 10: 38-42 (diez: treinta y ocho, cuarenta y dos). ¡Pobre Marta! Hizo el trabajo de preparar y servir, sólo para que le dijeran que "María había escogido la buena parte".

Antes de la historia de María y Marta en Lucas, está la historia del Buen Samaritano, en la que se critica el comportamiento de los líderes religiosos porque no permiten "distraerse" ante el hombre golpeado que necesita ayuda. En esta historia, no llegamos a la conclusión de que el trabajo de los líderes religiosos o su cumplimiento de los códigos de pureza es malo, del mismo modo que no le reprochamos a Marta su enfoque en sus tareas; entendemos, sin embargo, que no comprenden lo esencial. Marta le da la bienvenida a Jesús y a los visitantes a su hogar y se enfoca en las responsabilidades de la hospitalidad que se interponen en su capacidad de estar disponible para la enseñanza de Jesús. Marta, el sacerdote y el levita necesitaban poner en práctica su fe, más allá de los deberes específicos de su rol designado.

No me malinterpreten --el trabajo de preparación se necesita. Recordemos que Jesús envió a los discípulos a hacerlo antes de la comida en el aposento alto (Lucas 22: 8 y siguientes) (veintidós: ocho). Pero no debemos permitir que nuestros preparativos nos hagan perder la oportunidad cuando Jesús está entre nosotras –en un momento donde se  expresa la gracia o en la persona de alguien que la necesita. Mientras estamos ocupadas, debemos tomar tiempo para respirar, para reconocer la vida y el mensaje de Jesús como un regalo.

Entonces, ¿qué nos dice esto? La membresía de Mujeres Metodistas Unidas a menudo es llamada a "hacer", y podemos estar "distraídas por muchas cosas" como le pasó a Marta (Lucas 10:41) (diez: cuarenta y uno). Pero también estamos llamadas a respirar, reflexionar y recordar que todo lo que tenemos, incluido nuestro llamado misional, es un regalo de Dios. Es un buen regalo, un regalo que nos bendice, individualmente y como organización, y que crea la capacidad de bendecir a otros y a otras.

Quizás esta temporada, a medida que nos acercamos a las celebraciones de Acción de Gracias y Navidad, y al pensar en la verdadera invitación de la Ofrenda Mundial de Acción de Gracias de Mujeres Metodistas Unidas, podamos tener la visión de gratitud durante nuestra preparación. Podemos respirar bendiciones y exhalar distracciones. Descansemos en el asombroso amor de Jesús y avancemos juntas para responder al llamado misional de Dios con las mujeres, la niñez y la juventud de todo el mundo.

HARRIETT JANE OLSON
Secretaria General
Mujeres Metodistas Unidas

Posted or updated: 11/6/2019 12:00:00 AM
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