RESPONSE: Noviembre 2017 ISSUE

La Única Opción Es Seguir Hacia Adelante

Cordialmente Suya

La Única Opción Es Seguir Hacia Adelante

Los recuerdos pueden ser una ayuda que arraiga y desarrolla nuestra identidad. Esta temporada de celebración de nuestro 150 (ciento cincuenta) aniversario y de reconocimiento de nuestro legado nos da la oportunidad de hacer justamente eso. Nuestras historias son fundamentales. Nos recuerdan nuestra herencia organizacional y nuestras profundas raíces en el trabajo para y con las mujeres, la niñez y la juventud. Nos recuerdan la audacia de nuestras predecesoras al responder al llamado de Jesús. Nos recuerdan que el trabajo de Mujeres Metodistas Unidas nunca ha sido una iniciativa de una sola persona. Aunque las mujeres se ofrecían para el servicio misional y daban su vida a la obra, siempre estaban rodeadas de comunidad, conectadas a través de diversos medios y animadas por entregarse en múltiples maneras.

El compartir relatos del pasado también puede ayudarnos a reexaminar nuestra historia y tener una mayor comprensión y para así poder aprender de nuestros errores. A veces, recibimos sólido apoyo de las entidades de la iglesia y sus líderes. A veces, nuestra manera de trabajar para resistir el patriarcado, ha establecido un "matriarcado" en su lugar. Ha sucedido que en algunos momentos una líder o líderes cayeron presa de la tentación de dirigir desde arriba más que desde adentro, apoyándose en la jerarquía para hacer el intenso trabajo de motivar a un grupo de personas para trabajar en un propósito común. A veces, terminábamos haciendo cosas para (o por) personas que pensamos que nos necesitaban, en lugar de trabajar con la gente para potenciar su propio liderazgo y respetar sus valores morales. Los internados escolares para niños nativoamericanos son un claro ejemplo de esto. Mirando hacia el pasado, a veces podemos ver una especie de instinto maternal que corre el riesgo de mantener a las personas que están marginadas en los márgenes, tratándolos como si fueran criaturas infantiles en lugar de compañeras y compañeros solidarios independientes y capaces.

Existen muchas razones para compartir recuerdos y examinar la historia, pero todos ellos apuntan hacia el futuro. No recordamos el pasado para fomentar la nostalgia o como un deseo de volver hacia atrás. La historia bíblica sobre la esposa de Lot y los hebreos que hablan de regresar a Egipto mientras sufren el arduo viaje en el desierto son algunos de los ejemplos que nos exhortar contra el deseo de retroceder.

La Biblia también nos presenta muchos llamados para que la gente "regrese". Los profetas llaman al pueblo a retornar al cumplimiento de las instrucciones de Dios y a seguir en el camino de Dios. Juan llama a la iglesia en Efesios a regresar a su primer amor. John Wesley instó a un retorno al cristianismo de la primera iglesia en sus y enseñanzas y en sus sermones. No eran llamados a retornar. Estos fueron llamados a renovar la devoción, el amor y la obediencia a Dios que va a conducir a la transformación del corazón y la mente, necesarios para hacer el trabajo del presente. Wesley leyó con afán la ciencia de su época y abordó los temas culturales del mundo que lo rodeaba. Combinaba su ferviente devoción, su amplia lectura, sus visitas a prisioneros y pobres --para realizar nuevos tipos de servicio (alfabetización, abogacía para abolir la trata de esclavos, etc.).

Relatamos nuestras historias, examinamos nuestras maneras de trabajar y nos involucramos profundamente con las necesidades actuales para ganar fuerza y sabiduría para el trabajo que tenemos ante nosotras ahora. No anhelamos retroceder, sino estamos reuniendo las fuerzas para seguir adelante con el trabajo y para testificar en nombre del mundo que Dios tanto ama.


Harriett Jane Olson
Secretaria General
Mujeres Metodistas Unidas
holson@unitedmethodistwomen.org

Posted or updated: 11/3/2017 12:00:00 AM
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