Response: Febrero 2015

Las Relaciones Son Clave en la Misión

Cordialmente Suya

Las Relaciones Son Clave en la Misión

El trabajo de las Mujeres Metodistas Unidas tiene muchas capas. Nosotras no sólo queremos ser un grupo de mujeres que llegamos a conocernos profundamente, que ampliamos nuestras maneras de pensar y nuestra teología cuando leemos la revista response, que participamos en el Programa de Lectura y en actividades de crecimiento espiritual. También queremos ser un grupo de personas que actuamos basado en lo que aprendemos. Esto implica no sólo el riesgo de recibir nuevos conocimientos, sino también implica el riesgo de examinar nuestras propias acciones y patrones de conducta, y luego actuar de una manera diferente.

Los cambios que realizamos no son los mismos para cada una de nosotras. Algunos de los cambios son personales, por ejemplo, empezar a reciclar más, conducir menos, más a menudo compartir viajes con otras personas, orar y leer cada día el Calendario de Oración, cambiar nuestras ideas acerca de los extranjeros en nuestra ciudad o sobre cómo las mujeres están representadas en las noticias. Algunos de los cambios que realizamos implicará que trabajemos juntas. Hacemos planes para conectarnos con gente nueva o fortalecer el trabajo de una institución misional nacional o algún organismo que sirve a las mujeres, la infancia y la juventud. Experimentamos nuevas formas de aprendizaje para que nuestros encuentros sean novedosos e interesantes. Nos reunimos para trabajar en asuntos que son importantes para las mujeres, la infancia y la juventud para que estén preparados y puedan progresar en el mundo hoy.

Uno de los aspectos que complica el recibir nuevos conocimientos y el crecer en la fe para hacer cosas juntas es que lo que hagamos necesita ser conversado y analizado en profundidad. Necesitamos invitar a otras mujeres para hacer este recorrido con nosotras y comprender que estas mujeres también están en sus propios procesos de aprendizaje y crecimiento. Compartir lo que aprendemos, hacer preguntas en conjunto, definir nuestras ideas mediante la participación en un equipo para probar y perfeccionarlas, puede ser un proceso desafiante. Esto es esencial para crear el compromiso misional compartido de servicio y de abogacía por la justicia que facilita que las Mujeres Metodistas Unidas aborden cuestiones difíciles y contribuyan de una manera significativa.

Otra capa de compromiso es que nuestro trabajo no es simplemente "para" sino "con" la gente marginada. Estamos trabajando con organizaciones de personas que tienen familiares indocumentados. Estamos participando con mujeres, niñas y niños, y jóvenes en nuestras instituciones misionales nacionales. Participamos en la experiencia de Ubuntu con hermanas Metodistas y Metodistas Unidas de todo el mundo que se enfocan en las necesidades de sus propios lugares. Nuestras misioneras regionales no se envían para liderar o dirigir instituciones de servicios específicos, tales como hospitales y escuelas, sino para proporcionar capacitación, apoyo y acompañamiento a las mujeres en misión en todo el mundo. Este aspecto de trabajar "con" otras personas ha sido por mucho tiempo una característica del trabajo de las Mujeres Metodistas Unidas y puede ser que sus efectos representen la parte más crítica a largo plazo.

Nuestro proceso de aprendizaje nos ayuda a ver la realidad de una manera diferente y nuestro deseo de servir hace que estemos inclinadas a "actuar inmediatamente", pero lo que aprendemos nos ayuda también a escuchar y evaluar. Las organizaciones no gubernamentales mundiales, al igual que nuestra propia historia, tienen muchísimos ejemplos donde aparentemente obvios enfoques para abordar problemas complejos no han funcionado como se esperaba. Nuestros esfuerzos están asistidos por personas familiarizadas con el contexto de una comunidad --no sólo gente con soluciones que sirven para todos o un estudio que no tiene en cuenta el impacto del hambre, la falta de educación o la corrupción en la vida de las mujeres y la infancia en nuestros propios barrios o en el otro lado del mundo.

Cultivar relaciones nos ayuda a involucrarnos en proyectos que, con el tiempo, confrontan sistemas opresivos y apoyan los esfuerzos de las mujeres, la niñez y la juventud para hacer su mundo y el nuestro, un lugar mejor para vivir. ¡Gracias a Dios que estamos unidas en estos esfuerzos! Que podamos seguir aprendiendo y siguiendo hacia adelante como parte de la creación amada de Dios.


Harriett Jane Olson
Secretaria General de las
Mujeres Metodistas Unidas
holson@unitedmethodistwomen.org

Posted or updated: 2/6/2015 11:00:00 PM
response: February 2015
 

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