Response: Julio/Agosto 2020 Issue

No Estamos Indefensas

Cordialmente Suya

No Estamos Indefensas

Desde hace mucho tiempo, la membresía de Mujeres Metodistas Unidas ha conversado, aprendido y trabajado sobre las actitudes racistas y el racismo institucional. Sabemos que las convicciones personales sobre el racismo, la insensibilidad cultural y los prejuicios hieren a las personas de color y no reflejan el amor de Dios. Con demasiada frecuencia, hay algo que enseñamos a las niñas y a los niños y es que "Jesús ama a las niñas y los niños pequeños, a toda la niñez del mundo", pero esto no es algo que tratamos de hacer realidad en nuestras vidas a través de nuestras acciones y políticas como seres adultos.

Nuestros esfuerzos para mejorar nuestra comprensión al leer, escuchar y participar en talleres son importantes. Nuestro compromiso de permitir que el Espíritu Santo trabaje en nuestros corazones para abordar el pecado del racismo es fundamental y nuestro trabajo con otras personas para hacer cambios en la iglesia y en nuestra propia organización debe continuar. Sin embargo, durante este tiempo de pandemia, hemos visto y escuchado de manera espantosa, que el racismo y los sistemas que lo respaldan están matando a personas de color alrededor de nuestro país. Debemos hacer más y debemos hacerlo urgentemente.

La mitad de todos los casos de COVID-19 (diecinueve) en los Estados Unidos y casi el 60 (sesenta) por ciento de las muertes ocurrieron desproporcionadamente en condados negros, según un estudio reciente de amfAR. Esto está estrechamente relacionado con la gran cantidad de enfermedades preexistentes que crean vulnerabilidad ante el virus y la discriminación continua del sistema de salud en relación con pruebas y tratamiento. Estas condiciones preexistentes se correlacionan a su vez, con el acceso limitado e inadecuado de atención médica, oportunidades educativas deficientes y el estrés perpetuo de vivir en una sociedad racista. Hemos sido testigos de esta realidad racista con las muertes de Ahmaud Arbery, Breonna Taylor y George Floyd, y en las respuestas oficiales, antes de que las noticias de lo ocurrido se vuelven virales. Esto es sistémico. La vida cotidiana en los Estados Unidos es insegura para las personas afroamericanas. Siglos de racismo dirigidos a las personas nativoamericanas han resultado también en picos de casos con COVID-19 en múltiples reservas, por encima del promedio nacional. ¿Cómo pueden las familias multigeneracionales en casas pequeñas sin agua corriente, distanciarse socialmente o lavarse las manos con frecuencia? La necesidad de la Nación Navajo es tan grande que Médicos Sin Fronteras ha movilizado equipos de asistencia en los Estados Unidos porque el sistema de salud actual es absolutamente inadecuado. Los estadounidenses de origen asiático se enfrentan a actos de vandalismo, agresión, intimidación y crímenes de odio, ya que los que están en el poder hacen de chivos expiatorios a los países asiáticos en lugar de asumir la responsabilidad de nuestro propio papel en la propagación del virus.

Estados Unidos es un lugar inseguro para las personas de color. Esto es algo que debemos ver, creer y cambiar. Nuestras instituciones y el liderazgo blanco mayoritario han creado estos sistemas para beneficiar a las personas consideradas blancas. La gente blanca necesita unirse a las personas de color para lograr el cambio. Dejar de lado la actitud de no creer los testimonios de discriminación. Apoyar a las organizaciones lideradas por personas negras en su comunidad que están trabajando por la reforma de la justicia penal y la responsabilidad policial. Comprometerse con la Comisión General Metodista Unida de Religión y Raza, y los grupos étnicos raciales de la iglesia con objetivos compartidos. Regístrense para recibir alertas de acción en united-methodistwomen.org/action. Anhelen, oren y trabajen por un cambio radical en nuestro país y háganlo con urgencia. No se paralicen con el ritmo constante de estas terribles historias que revelan duras verdades. No estamos indefensas. Podemos trabajar juntas en defensa de la justicia y para que el crecimiento y las oportunidades estén al alcance de todas y todos. Que podamos ver y creer que esta es la obra que glorifica a Dios. Hagamos justicia, amemos la misericordia y en este momento, caminemos humildemente.

HARRIETT JANE OLSON
Secretaria General
Mujeres Metodistas Unidas

Posted or updated: 7/7/2020 12:00:00 AM