Response: Septiembre 2015

No Se Cansen de Hacer el Bien

Cordialmente Suya

No Se Cansen de Hacer el Bien

Segunda de Tesalonicenses nos dice: "No os canséis de hacer el bien".

La defensa de la justicia racial ha sido parte de la labor de las Mujeres Metodistas Unidas y de nuestras organizaciones predecesoras por casi 150 (ciento cincuenta) años. En 1952 (mil novecientos cincuenta y dos), se creó un Código de Justicia Racial que fue adoptado por la organización nacional y recomendado para ser adoptado y tenerlo como prioridad en el programa de las conferencias y las jurisdicciones de la Sociedad de la Mujer para el Servicio Cristiano. El Código comienza afirmando que "Dios es el Creador de todas las personas y todos son hijas e hijos de Dios en la familia". Esta es nuestra comprensión fundamental y la razón por la que trabajamos por la justicia racial con la convicción de que somos hijas e hijos de Dios y que somos parte de una sola familia.

Hemos estado operando con este entendimiento y tratando de ponerlo en práctica en la forma en que hemos vivido, servido, organizado y abogado por más de 60 (sesenta) años. Puede ser tentador permitirnos que cierto cansancio se filtre en nuestro pensamiento cuando nos damos cuenta de cuán lejos estamos todavía de alcanzar esa clase de sociedad donde instantáneamente sintamos que ya no es necesario recordar que "Las Vidas de los Negros Son Importantes".

Podría también ser tentador tener una cierta desconfianza de la gente que recién ahora están abiertos a hablar y a trabajar en un nuevo camino hacia la justicia racial -recién ahora, debido a los recientes hechos sucedidos en Ferguson, Staten Island, Baltimore y Charleston. Después de todo, hemos estado comprometidas en este trabajo desde hace mucho tiempo aunque no siempre ha sido cómodo y hasta puede parecer solitario y arriesgado.

En vez de cansancio o desconfianza quiero animarlas, Mujeres Metodistas Unidas en todo el país, a recordar que tenemos la ventaja de haber trabajado juntas -mujeres de diferentes razas y etnias-- durante un largo período de tiempo. Ya hemos aprendido mucho. Muchas de nosotras hemos tenido conversaciones y experiencias que nos han hecho sentir un poco vulnerables y hemos crecido a través de ellas y gracias a ellas. Hemos visto algunas de las políticas puestas en marcha que han tenido buenos resultados y algunas que no han funcionado según nuestras intenciones o como lo esperábamos. Por lo tanto, Mujeres Metodistas Unidas, hemos aprendido algunas cosas sobre cómo observar la realidad que nos rodea, para aprender acerca de los demás y hablar de nuestras propias experiencias y de la tarea realizada en defensa de la justicia racial.

Y también sabemos muy bien que el trabajo no ha terminado.

En lo que seguramente será visto por las futuras generaciones como un momento catalítico, tenemos la oportunidad de traer a una nueva era lo que sabemos acerca del trabajo por la justicia racial. Sin limitarnos por lo que hasta ahora se ha logrado ni por lo que no se ha logrado aún. Podemos trabajar con nuevos compañeros solidarios en la lucha, revisar con nuevos ojos nuestras estrategias e impulsar un nuevo autoexamen de toda la sociedad sobre las políticas de vivienda, derechos de voto, educación, cuidado de la salud, vigilancia, protección del medioambiente, empleos y otras formas prácticas que permitan construir una sociedad más justa. Ahora es el momento de traer lo que sabemos para tener un nuevo compromiso con el trabajo de nuestra querida Iglesia Metodista Unida y con el trabajo en nuestras comunidades, estados y nación para poder construir sistemas que preserven la dignidad humana de todas las personas, creadas por un creador como hijas e hijos de una misma familia.

Harriett Jane Olson
Secretaria General
Mujeres Metodistas Unidas

holson@unitedmethodistwomen.org

Posted or updated: 8/31/2015 11:00:00 PM
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