response: enero/febrero 2020 Issue

Nuestro Llamado Continúa

Cordialmente Suya

Nuestro Llamado Continúa

En 1888 (mil ochocientos ochenta y ocho), cinco mujeres fueron elegidas delegadas a la Conferencia General, incluyendo mujeres activas que pertenecían a la Sociedad Misionera Extranjera de la Mujer y a la Sociedad Misionera Local de la Mujer. La conferencia pasó la mayor parte del primer día debatiendo si estas cinco mujeres calificaban como "laicas" elegibles y decidió que estas delegadas se sentarían en el balcón, pudiendo observar las sesiones de la conferencia, pero sin vos ni voto.

Mucho ha cambiado desde entonces y en el año 2019 (dos mil diecinueve), las mujeres representaron el 36 (treinta y seis) por ciento de la membresía con derecho a voto. Sin embargo, las mujeres constituyen casi el 60 (sesenta) por ciento de la membresía de la iglesia. Ciertamente tenemos más trabajo por hacer. Durante generaciones, las mujeres metodistas y nuestras predecesoras han estado presentando resoluciones relacionadas con la dignidad, la seguridad y el liderazgo de las mujeres en la iglesia y en la sociedad, incluso la extensa campaña por todos los derechos del clero para las mujeres.

En muchos sentidos, el trabajo de hoy es similar, incluso nuestras resoluciones con respecto a las niñas, el estado de las mujeres, los derechos de voto y el apoyo a los esfuerzos de la Comisión General sobre el Estado y el Rol de la Mujer por enmendar la constitución de la iglesia para incluir el género como una categoría reconocida.

Si bien nuestro trabajo en la Conferencia General de 2020 (dos mil veinte) será, en muchos sentidos, una continuación del trabajo que hemos realizado durante más de 100 (cien) años, éste será en un contexto muy diferente. Durante décadas, un grupo externo con fondos financieros ha estado trabajando para socavar el testimonio social de la iglesia histórica. Se ha conectado con un grupo de miembros de la iglesia que entienden que las Escrituras requieren disposiciones restrictivas con respecto a las personas con diversas identidades sexuales y de género. Otros grupos en la iglesia intentan discernir cómo se vive hoy la justicia bíblica al enfocarse en las Escrituras que dan prioridad al amor de Dios para todas las personas y llaman no sólo a un compromiso con la igualdad sino también con la equidad. Si bien estas dos posiciones representan los dos extremos de esta situación, también hay miembros y líderes de la iglesia que están en diferentes puntos entre estos dos extremos.

En mayo, la Conferencia General lidiará con lo que esto significa para la Iglesia Metodista Unida. En 2019 (dos mil diecinueve), la Conferencia General, con un margen entre 53-47 (cincuenta y tres, y cuarenta y siete) por ciento, decidió reforzar el lenguaje actual del Libro de Disciplina al agregar sanciones obligatorias y dar voz a los "denunciantes" en los juicios de la iglesia. En la mayoría de las sesiones de las conferencias anuales en los Estados Unidos, la membresía ha elegido delegaciones más centristas y progresistas para la Conferencia General y las Jurisdiccionales de 2020 (dos mil veinte). Esto significa que en la Conferencia General probablemente se ratifiquen los resultados de la sesión especial de 2019 (dos mil diecinueve), mientras que en las Conferencias Jurisdiccionales probablemente busquen personas más progresistas/centristas para servir para el obispado y la membresía de las agencias generales. Es en este contexto que la Conferencia General tendrá dificultades con la legislación, donde algunas ofrecen "espacio" organizacional para permitirnos permanecer juntos y otras que proponen la separación y nuevas expresiones del Metodismo, sin que las iglesias y conferencias tengan que enfrentar juicios legales y litigaciones prolongadas.

En medio de esto, Mujeres Metodistas Unidas procura ser un lugar donde todas las mujeres sean bienvenidas, incluyendo su orientación sexual, donde podamos trabajar juntas en compromisos compartidos de crecimiento espiritual, en misión con las mujeres, la niñez y la juventud, y el empoderamiento de las mujeres en Estados Unidos y alrededor del mundo. El contexto de nuestra iglesia puede cambiar, pero nuestro llamado continúa. Al igual que lo hicimos con la barrera basada en la raza de la Jurisdicción Central, las mujeres organizadas para la misión continuarán trabajando unidas junto con aquellas personas que la sociedad trata como "las menos importantes”.

HARRIETT JANE OLSON
Secretaria General
Mujeres Metodistas Unidas

Posted or updated: 1/8/2020 12:00:00 AM
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