response: Diciembre 2014

Regalos de Navidad

Cordialmente Suya

Regalos de Navidad
Harriett Jane Olson

El regalar es una parte importante en los relatos sobre el nacimiento de Jesús y la entrega de regalos juega un papel destacado en las tradiciones seculares que han crecido en torno a la celebración de Navidad. Por lo tanto, cuando me preparo para celebrar este tiempo de Navidad, empiezo a pensar en regalos -los que obsequiamos, los que recibimos, los que nos sorprenden, los que llegan de lugares inesperados con envoltorios que no nos resultan familiares.

A medida que los recibimos, la historia de la primera Navidad se convierte en un relato solitario. A diferencia del viaje que hizo Jesús a los doce años para celebrar la Pascua en Jerusalén junto a una caravana de familia, María y José viajaron solos en la primera Navidad con destino a la casa ancestral de José en Belén, para el censo ordenado por el Emperador Romano Augusto. El relato bíblico no nos cuenta acerca de una fiesta de regalos para el bebé, ni tampoco sobre el apoyo familiar para la pareja que está a punto de tener su primer niño durante el viaje. Gente les trae regalos después del nacimiento, pero estas personas, según la historia bíblica son desconocidos no familiares ni amigos. Es casi extraño que el relato bíblico --y nuestras tradiciones alrededor del nacimiento-se concentren tanto en las acciones de los "forasteros". No sólo son personas que María y José no conocen, sino también son desconocidos en el contexto religioso que valora la tribu y su identidad. Las personas que llegan con regalos para la Sagrada Familia están involucradas en prácticas de sabiduría y espiritualidad que son diferentes a las creencias de los profetas hebreos y del pueblo.

Además, estos forasteros traen regalos extraños. ¿Realmente, cuándo fue la última vez que vieron que se regale oro, incienso y mirra a un bebé? Incluso hoy en día, el dinero es siempre un regalo bien recibido, pero estos primeros regalos de Navidad reflejan las expectativas culturales de los que regalaban ya que eran obsequios apropiados para un nuevo rey. Imagino a María y José tratando de entender el significado de esos regalos después de que los visitantes se fueron. Pero tal vez, la importancia de lo inusual de estos regalos inesperados se hizo evidente cuando se dieron cuenta que ellos también tendrían que aventurarse a lo desconocido para proteger al niño.

Los regalos de los Reyes Magos, los forasteros, no fueron los únicos regalos obsequiados en la primera Navidad. Mientras el embarazo de María representó una crisis para la pareja comprometida a casarse, el nacimiento de Jesús fue un inimaginable regalo para todo el cosmos: ¡Dios quebró el camino de la creación para llegar a la re-creación! Jesús asumió la fragilidad y "no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse" (Filipenses 2: 6b).

¿Nuestros regalos de Navidad reflejan este regalo? ¿Regalamos para expresar nuestras expectativas del uno por el otro basado en una relación significativa para el futuro? Quizás ustedes hayan recibido esta clase de regalos, regalos obsequiados en función de lo que creemos intuitivamente puede ser necesario o apropiado; regalos que hablan de una tradición que no es familiar; regalos que son tan inesperados que tenemos un conflicto al recibirlos porque no parecen "coincidir" con nosotras.

Como miembros de Mujeres Metodistas Unidas, pensemos en los regalos y las personas que los trajeron en esa primera Navidad --y lo que significan para nosotras hoy. ¿Qué regalos traemos al mundo y a las comunidades a las que servimos? ¿Bondad? ¿Compasión? ¿Voluntad para ser testigos y solidarizarnos con los oprimidos? Estos regalos son una forma de responder a las bendiciones increíbles de Dios, una forma de adoración y un reconocimiento de que estamos moldeando el Reino de Dios.

Las señales y las maravillas llegan a aquéllos que ven y a los que se esfuerzan por transformar la manera de ver. Esta Navidad, y en el año que comienza, pongámonos en situaciones para poder ver las señales. Al igual que los pastores en la primera Navidad, arriesguémonos a ir adelante para que "veamos esto que ha sucedido, que el Señor nos ha manifestado" (Lucas 2:15b).


Harriett Jane Olson
Secretaria General de las
Mujeres Metodistas Unidas
holson@unitedmethodistwomen.org

Posted or updated: 12/1/2014 11:00:00 PM
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