RESPONSE: Marzo 2018 ISSUE

Un Día para Contribuir

Cordialmente Suya

Un Día para Contribuir

Mientras que hemos estado reflexionando sobre las bendiciones y los desafíos de trabajar juntas en misión durante 150 (ciento cincuenta) años y sobre el impacto que este trabajo ha tenido en las mujeres, la niñez y la juventud, hemos estado relatando historias increíbles, con muchos años de servicio, con mujeres con una visión de futuro y las instituciones que construyeron, la abogacía que llevaron a cabo y el impacto que tuvieron. ¡Somos parte de una gran tradición!

Mientras leo estas historias, algunas muy familiares y otras nuevas, descubro un constante tema de cambio. Las mujeres se organizaron porque vieron la necesidad de un cambio. Las mujeres, y las niñas y los niños necesitaban nutrición adecuada, apoyo en la alfabetización, oportunidades variadas de educación, habilidades para analizar sus roles como mujeres y auto determinarse y otras formas de apoyo y abogacía. Nuestras predecesoras vieron la necesidad de un cambio y su fe las llevó a trabajar para lograr algo diferente.

Más adelante, después de organizar el trabajo, podemos ver aún más cambios. El trabajo se expandió o una institución se mudó a un lugar más adecuado o reorientó su trabajo. Muchas de las mismas necesidades continúan hoy: educación para mujeres y niñas, salud, empoderamiento de la mujer, trabajo contra el racismo, erradicación del hambre y la pobreza. Las expresiones son diferentes, pero existe una clara conexión entre enviar a una doctora a la India en 1870 y el trabajar por el Programa de Seguro de Salud para la Niñez en la década de 1990 (mil novecientos noventa).

¡A lo largo de 150 (ciento cincuenta) años, muchos cambios han sucedido! El cambio no siempre es fácil. Es difícil dejar atrás una propiedad llena de recuerdos para mudarse a una nueva ubicación o cambiar el enfoque del programa de una institución en misión, a medida que cambian las necesidades, o reconfigurar el programa para servir a una nueva población. Pero cada historia del trabajo, las instituciones y las mujeres que las formaron, incluye cambios para expandir y continuar la misión.

Este legado de cambio creativo y centrado en la misión, y el trabajo para planificarlo y sustentarlo es también el trasfondo del Fondo del Legado. Sabemos, en base a nuestra experiencia, que el trabajo de la misión continuará cambiando. Nunca hay suficiente dinero para hacer todo lo que nos gustaría, pero Dios todavía nos continúa bendiciendo. A través de donaciones llenas de fe y el uso estratégico de los recursos, el trabajo ha crecido.

Desarrollar un fondo permanente que sostenga la organización de Mujeres Metodistas Unidas en el futuro, permitirá que nuestras sucesoras puedan en ese momento, financiar los cambios necesarios en la misión en ese momento. El poder cubrir los gastos básicos con las ganancias del fondo, permitirá que las mujeres que vendrán después de nosotras, hagan conexiones más directas y decisiones más flexibles para apoyar financieramente el trabajo emergente.

El viernes 23 de marzo conmemoraremos y celebraremos nuestras fundadoras y los orígenes de Mujeres Metodistas Unidas con nuestro apoyo a Un Día para Contribuir y todas las contribuciones de este día especial serán para el Fondo del Legado. Su contribución y participación en Un Día para Contribuir es testimonio de su compromiso con el futuro de Mujeres Metodistas Unidas, así como su presente, y será una inversión en nuestro continuo legado de movilizar fondos y realizar cambios en respuesta al llamado de Dios. ¡Gracias por todas las formas en que hacen realidad el legado de Mujeres Metodistas Unidas!


Harriett Jane Olson
Secretaria General
Mujeres Metodistas Unidas
holson@unitedmethodistwomen.org

Posted or updated: 3/8/2018 12:00:00 AM
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