RESPONSE: Mayo 2018 ISSUE

Vinculemos nuestros Valores y Acciones

Cordialmente Suya

Vinculemos nuestros Valores y Acciones

Si a usted le sucede lo que a mí me pasa, algunos días nuestra correspondencia (electrónica y del correo) estaría vacía si no fuera por mensajes relacionados con el dinero. Recibimos facturas por el dinero que hemos gastado, recibos por el dinero que hemos pagado, estado de cuentas que reflejan el dinero gastado y el dinero ganado, y anuncios que nos urgen a gastar más. Algunas de nosotras no estamos seguras si tendremos los fondos necesarios para cubrir nuestros gastos. Nuestro trabajo sobre salarios dignos es de importancia crítica. También sabemos que puede ser abrumadora la forma en que nuestra cultura ve el dinero y puede afectar nuestro centro espiritual si no permanecemos arraigadas en nuestros valores y en el testimonio bíblico con respecto al dinero y las posesiones. Eso es parte de lo que vamos a presentar en la Misión u este verano. Nuestra seguridad fiscal no es lo mismo que nuestra seguridad espiritual; se necesita oración, concientización y prestar atención para vincular nuestros valores y nuestras acciones.

Las Mujeres Metodistas Unidas y nuestras predecesoras siempre han sabido que la generosidad es una disciplina espiritual. Desde dos centavos a la semana y ferviente oración en nuestros primeros días hasta la Ofrenda Mundial de Acción de Gracias y el Llamado a la Oración y el Sacrificio de hoy, hemos puesto en acción prácticas que nos recuerdan que la generosidad y el ofrendar son parte de nuestro propio desarrollo espiritual. Al dar, reconocemos que todo lo que tenemos proviene de Dios y que solo se nutre cuando estamos conectadas con otras personas. También sabemos que la bendición de dar a los demás no es exclusiva de las personas que tienen riqueza material. Cualquiera que haya estado involucrada en el servicio misional sabe que algunas de las personas "más generosas" a menudo son las personas cuyo estado financiero es precario.

Además del valor espiritual de dar, también somos muy conscientes de su efecto práctico. A través de las Donaciones Misionales, nos unimos para convertir nuestra fe en acción. Piense en la educación misional que cada año reciben miles de personas o en el apoyo a las misioneras regionales o en la capacitación, apoyo y desarrollo de recursos para la abogacía. O en el seguro de propiedad y accidentes que proporcionamos todos los años a instituciones misionales en todo el país, cuyas propiedades poseemos, lo que permite a las instituciones invertir el dinero que recaudan en programas que prestan servicios a las mujeres, la niñez y la juventud. El impacto práctico de la generosidad de la membresía de Mujeres Metodistas Unidas es inmenso. Y esto ha sido así durante 149 (ciento cuarenta y nueve) años --a través de guerras, recesiones, inflación y cambios económicos que han tenido lugar durante un extenso período de tiempo.

Mujeres Metodistas Unidas también utiliza de otras maneras, los fondos financieros con propósitos positivos; apoya organizaciones como Shared Interest (Intereses Compartidos), que tiene 25 (veinticinco) años creando pequeñas empresas en Sudáfrica y nuestro propio entrenamiento en el manejo financiero ofrecido a través de la iniciativa misional regional y la adquisición de productos de comercio justo, son algunos de los ejemplos. También utilizamos fondos con propósitos positivos a través de la inversión socialmente responsable y la abogacía con los accionistas. Como parte de la membresía del Centro Interreligioso de Responsabilidad Corporativa, desde hace mucho tiempo y a través de nuestra relación actual con Wespath, nos unimos a otros inversionistas para pedirle a las compañías que agreguen más mujeres a sus juntas de directores, que participen en prácticas laborales justas y consideren el impacto ambiental en sus operaciones. La membresía de Mujeres Metodistas Unidas también puede conseguir que las personas que administran nuestras pensiones e inversiones hagan lo mismo.

Cuando estamos espiritualmente arraigadas, nuestra relación con nuestro dinero puede ser un factor de ayuda en nuestro camino de fe en lugar de una carga o una piedra de tropiezo. Unidas podemos tener un impacto significativo. ¡Qué bendición es pertenecer a esta comunidad de mujeres que responde al llamado de Dios con acción!


Harriett Jane Olson
Secretaria General
Mujeres Metodistas Unidas
holson@unitedmethodistwomen.org

Posted or updated: 5/4/2018 12:00:00 AM
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